Hoy he pasado horas enganchado a una nueva herramienta que acaba de liberar OpenAI en fase de investigación técnica. Se llama ChatGPT. Es, en esencia, una interfaz de chat conectada a una versión evolucionada de su modelo GPT-3.5.
Cuando analizaron GPT-2 hace unos años, ya me asombró su capacidad estadística para predecir texto, pero la experiencia era áspera. Le dabas un texto y él lo continuaba. A veces desvariaba, otras veces se repetía en bucle. Lo de hoy es completamente distinto. Hoy le he pedido: "Escribe un script en Python para conectarte a PostgreSQL manejando errores de timeout"... y lo ha hecho. Perfecto. Y además me ha explicado cada línea como si fuera mi profesor particular. Y si le pido que me lo explique como si fuese idiota, va y me lo explica como si fuese idiota. Y me entero.
RLHF: Domando al monstruo estadístico
Técnicamente, el modelo subyacente sigue siendo una gigantesca red neuronal Transformer prediciendo el siguiente token. La magia, el avance real de OpenAI, se llama RLHF (Reinforcement Learning from Human Feedback).
No han entrenado a la máquina solo con gigabytes de texto plano de Wikipedia. Han contratado a miles de humanos para que dialoguen con versiones tempranas de la IA, puntuando sus respuestas. Le han enseñado estadísticamente cómo debe comportarse un "asistente servicial". Le han enseñado a negarse a responder cosas peligrosas, a pedir perdón cuando se equivoca y a mantener el contexto de los mensajes anteriores (inyectando todo el historial de la conversación oculta en cada nueva petición HTTP al modelo).
Usuario: Escribe un query SQL para sacar las ventas del mes pasado.
ChatGPT: Aquí tienes el código usando PostgreSQL:
SELECT SUM(total) FROM ventas
WHERE fecha >= date_trunc('month', current_date - interval '1' month);
Usuario: ¿Puedes pasarlo a sintaxis de BigQuery?
ChatGPT: ¡Por supuesto! En BigQuery usaríamos EXTRACT o funciones específicas...
Reflexión: El momento iPhone de la IA
Las interfaces lo son todo. La tecnología subyacente de los LLM (Large Language Models) llevaba años ahí, pero ponerle un cajón de chat limpio y accesible lo ha cambiado para siempre.
Tengo la sensación de estar presenciando un momento bisagra en la historia de internet. El buscador tradicional de repente se siente arcaico, como buscar un libro en el catálogo de fichas de una biblioteca física. Cuando hoy tuve una duda de programación, mi cerebro intentó ir a Google de forma instintiva. Me detuve. ¿Para qué voy a abrir Google, comerme tres anuncios y leer un hilo tóxico de 2014 en StackOverflow, si esta IA me sintetiza la respuesta exacta a mi problema en tres segundos? El paradigma ha cambiado: acabamos de pasar de la era de la "Búsqueda" a la era de la "Generación". Esta noche me voy a dormir sabiendo que el software no volverá a ser igual.